Documento redactado el 16.07.41 por el comandante del Panzer-Regiment 6, Oberstleutnant Werner von Lewinski, donde informa sobre las experiencias realizadas por el regimiento en el cruce del Dnjepr y posteriores combates por Rogatschew y Shlobin.

Notas:
Sin lugar a dudas el capítulo más interesante es el cruce del río Dnjepr por un pelotón de carros de combate sumergibles del III./Pz.Rgt.6. Esta sería la segunda operación anfibia del pelotón liderado por el Leutnant Engelhardt (la primera había sido el cruce del río Bug el 22.06.41). En el documento original se diferencia entre Unterwasser-Panzer (carros de combate submarinos) y Tauch-Panzer (carros de combate sumergibles); en otros documentos puede encontrarse adicionalmente la denominación Schwimm-Panzer (carros de combate anfíbios). Estos vehículos habían sido desarrollados originariamente para la Operación Seelöwe (León Marino) en 1940, véase p.e. este documento.

16.07.1941

Panzer-Regiment 6
- Abt. Ia -







Asunto:
Experiencias del regimiento en el periódo 03.07. - 10.07.41

Dirigido a:
3. Panzer-Division



En el periódo 03. - 10.07.1941 el regimiento fué empleado:

03.07.1941:
El III. Batallón con vehículos sumergibles (T-Wagen) y vehículos submarinos (U-Wagen) es subordinado para el ataque sobre el Dnjepr al Grupo de Combate Kleemann. Rogatschew fué tomada con el apoyo del III. Batallón.

04.07.1941:
El III. Batallón asume labores defensivas en Rogatschew bajo fuerte fuego de artillería.

06.07.1941:
Combates del I. y II. Batallón al noroeste de Shlobin, toma de Shlobin.


Tras la toma de Rogatschew el 03.07., el III. Batallón recibió el encargo de asegurar la zona Madory - Wischtschin - Jelenowo y mediante contragolpes frustrar cualquier intento enemigo de atravesar el Dnjepr. Como fuerza de infantería para la defensa de esta zona se encontraba una compañía en Schabrin y otra en Osserischtsche. La zona que debía ser asegurada era de aproximadamente 70 Km². El batallón, que en esta zona operaba de modo totalmente independiente, unicamente pudo cumplir su misión mediante operaciones de patrullas en los supuestos puntos de transición enemigos. Debido a la retirada de la 9. Compañía al sur de Rogatschew y la asignación de 1 - 2 pelotones de protección a la infantería, la fuerza de combate del batallón era de 11/2 compañía. Se logró engañar al enemigo fingiendo disponer de un gran número de carros de combate y por lo tanto tener intenciones ofensivas, de modo que el enemigo unicamente se atrevió a enviar debiles patrullas a la zona defendida. Con el objetivo de no ser atacado durante la noche, el batallón varió diariamente su posición. En esta zona la artillería enemiga podía ser calificada como de potente y certera. En el transcurso de los movimientos del batallón la artillería enemiga era tan precisa que debía contarse con observación desde este lado de la orilla. En una ocasión el batallón fué atacado en un bosque por soldados armados vestidos de civíl.

Por orden de la 3. Pz.Div. el pelotón del Leutnant Engelhardt (3 Panzer IIIa) fué desplegado a la seriamente amenazada cabeza de puente en Sborowo. Por la noche en Osserischtsche el pelotón cruzó sumergido bajo el agua el Dnjepr, contribuyendo decisivamente a que durante el día siguiente la cabeza de puente pudiera mantenerse. Como durante los combates un vehículo había sido gravemente dañado, al abandonar la cabeza de puente este carro de combate tuvo que ser volado por los aires. La siguiente noche el Leutnant Engelhardt cruzó sumergido bajo el agua el Dnjepr para alcanzar esta orilla. El cruce del Dnjepr fué muy difícil por los siguientes motivos:

  1. La profundidad del agua era de aproximadamente 3,5 metros.

  2. Debía encontrarse una zona muy plana en la otra orilla.

  3. Esa zona debía ofrecer la posibilidad de poder alcanzar la cabeza de puente así como de poder atravesar la muy pantanosa orilla sur.
Debido a la fuerte actividad enemiga la exploración de esa zona fué extremadamente difícil. El batallón era además consciente que, debido a la empinada orilla norte, la misma zona no podía emplearse para el trayecto de regreso. Tenía por lo tanto que contarse con la posibilidad de que los tres carros de combate tuvieran que ser volados por los aires tras cumplir su misión. Surgieron adicionales dificultades técnicas debido a la pérdida de gran parte de las juntas de goma y los tubos como resultado de las anteriores misiones de sumersión así como al fuego enemigo. Además los vehículos, que en la otra orilla se habían visto envueltos en combates, tuvieron que volar los dispositivos de goma, de modo que antes de regresar estos tuvieron que ser reemplazados. Debe además mencionarse que uno de los dos vehículos que logró regresar tenía un orifício del tamaño de un puño en la parte superior del chásis provocado por un impacto de cañón anticarro, orifício que antes de su regreso tuvo que sellarse provisionalmente mediante tacos de madera para evitar la entrada de agua. Tras numerosos intentos uno de los carros de combate pudo ser arrastrado a través de la empinada pendiente mediante tres carros de combate pesados y un remolcador. Para el segundo carro de combate se encontró río abajo un banco de arena cercano a la orilla, donde tras un trayecto sumergido de 200 metros este vehículo tambien pudo ser recuperado.

Una exploración bajo menos presión temporal y protejida por la infantería habría facilitado extraordinariamente la misión de este pelotón sumergible. Para la realización de una mayor operación con un batallón de carros de combate sumergibles en el sector de un río debe reclamarse mucho más tiempo así como que la exploración sea protejida por una cortina de infantería desde la otra orilla. El regimiento considera que vadear el río con carros de combate sin la creación de una cortina de infantería es tactica y tecnicamente inviable.

La situación del III. Batallón durante los seís días que duró la misión defensiva tiene que ser calificada como de muy precaria, pues el río Drut que se encontraba en su retaguardia unicamente podía cruzarse a través de un camino de troncos. Este camino de troncos era parcialmente intransitable para vehículos de ruedas (abastecimiento de combustible, munición y provisiones). Tenía que contarse con que si el enemigo presionaba con fuerza el batallón unicamente pudiera cruzar el Drut con una parte de sus fuerzas, ya que el resbalamiento de un carro de combate en el camino de troncos ó un impacto de artillería bien ubicado hubiera bastado para bloquear esta única línea de retirada. Varios días de lluvia tambien hubieran bastado para convertir el camino de troncos en intransitable. Por estos motivos el batallón se aseguró de que todos sus vehículos no operativos fueran remolcados a través del Drut, proceso en el que la necesaria asignación de un remolcador pesado a un batallón de carros de combate sumergibles se constató como totalmente idónea.

En las patrullas de reconocimiento dos carros de combate pesados fueron totalmente destruidos por minas. La explosión, especialmente la de este último, fué tan potente que el chásis salió despedido 10 metros y toda la tripulación murió. La causa de esta explosión debió ser un conjunto de al menos diez minas de caja, ya que una sola mina no hubiera podido desarrollar tal fuerza explosiva. Una de estas minas fué detectada, desenterrada y ha sido entregada por el regimiento a la división.


Durante el ataque del 06.07.41 sobre Shlobin se realizaron las siguientes experiencias:

  1. El puesto de mando al que es subordinada una unidad acorazada debe proporcionarle detallados resultados de reconocimiento.

  2. Si el regimiento hubiera sido informado sobre la concentración de potente artillería y de la zona de ataque, habría sido posible un diferente y más efectivo despliegue del regimiento. Este más efectivo despliegue había sido ya impedido por la asignación del pelotón ligero reforzado del I./Pz.Rgt.6 para socorrer a una compañía cercada así como por la asignación de otra compañía al II./Inf.Rgt.41.

  3. De ello se deduce que un batallón acorazado que se ha desprendido de una de sus compañías no puede apoyar un ataque de infantería y simultáneamente avanzar sobre un objetivo de gran alcance. La fuerza de un batallón ante una fuerte resistencia enemiga es insuficiente, especialmente si el batallón debe entrar en combate con unicamente el 60% de su fuerza establecida.

    Debe evitarse a toda costa la fragmentación de una unidad acorazada ya que esto reduce enormemente su fuerza de choque y potencia de fuego y las tareas asignadas a las diferentes partes solamente pueden llevarse a cabo con fuerzas más débiles.

  4. Si los carros de combate atacan solos, es esencial garantizar que todos los cañones aparentemente destruidos y abandonados sean inutilizados para así evitar que sus camufladas dotaciones puedan regresar a sus armas y emboscar, en ocasiones desde su espalda, a las partes más retrasadas.

  5. Debido a que aquí en Rusia el terreno es muy difícil para la realización de un ataque acorazado, antes del ataque este debe dividirse en sectores en el mapa donde tiene que contarse con probable resistencia enemiga. El ataque solamente puede continuar cuando el sector pertinente haya sido alcanzado y las unidades se hayan reagrupado. Si el terreno impide la dispersión de los carros de combate, si es posible no debe atacarse una gran localidad sin el apoyo de la infantería.

  6. La noche del 06.07.41 el I./Pz.Rgt.6 solicitó la asignación de soldados de infantería del II./Inf.Rgt.41 para asegurar y defender durante la noche el duramente conquistado terreno. Esta solicitud fué denegada.

    Una unidad acorazada se abre paso, gana terreno y lo mantiene hasta que llega la infantería; sin embargo, no es posible retirar a la infantería al oscurecer y asignar a los carros de combate la defensa nocturna.

  7. En el combate contra cañones anticarro y artillería debe hacerse más uso de la niebla. Cuando los carros de combate se encuentran tan cerca de los cañones anticarro ó de artillería, que pueden ser atacados por el fuego directo de la artillería, no tiene sentido avanzar sobre los cañones; en su lugar deben buscarse posiciones ventajosas de tiro bajo la protección de la niebla, preferentemente en pendientes, desde donde poder enfrentarse a la artillería.

  8. Si aparecen muchos objetivos a la vez (en el combate de Shlobin), deben asignarse a las diferentes compañías sectores concretos en los que deben destruir al enemigo. Debe evitarse que un objetivo, p.e. una batería, sea atacado por diferentes unidades, pues de este modo la potencia de fuego de un batallón no es aprovechada al máximo.

  9. Los carros de combate deben perseguir y destruir cualquier cañón remolcado en retirada para impedir que este tome posiciones posteriormente. Los rusos suelen posicionar carros de combate en graneros y casas, dejando que el desprevenido enemigo se acerque a cortas distancias para entonces emboscarlo. Por este motivo es absolutamente necesario que graneros, casas, etc. en las afueras de localidades y a lo largo de carreteras de acceso a ellas sean incendiadas a grandes distancias.




Firmado: Lewinski